
Bueno, empiezo por el final. Mientras llegaba el trabajo y me conectaba al msn, hace pocos días, mi papá me llamo para ver una noticia (en mi cuarto no tengo tv, hace años, por propia decisión), en la que un grupo de personas entre niños y adultos, protestaban por el cierre y posible venta del desgraciadamente venido a menos colegio Externado Santo Toribio, del cuál soy ex- alumno y por el cuál reconozco que he hecho poco o nada.
De más esta decir, que me sentí irradiado de una gran culpa, una impotencia y una pena enorme, como considero que debieron sentir todos los toribianos esparcidos por toda la tierra. Luego oí que Cipriani tenia algo que ver con todo eso y mi pena paso a rabia, canalizada a un ser vil como pocos. Bueno, ya lo dije, siempre me ha caído pésimo el Arzobispo de Lima con todas sus letras.
Estuve un momento meditando y me acorde de mi primer día de clases, en 1986 en primer grado "A", me acordé viejos amigos de primaria de los que ya no supe más, por olvido, por la tendencia de dejarlo todo atrás o que sé yo, recuerdo los juegos de recreo, las tareas, las viejas carpetas y a los profesores, en fin mi niñez académica toda... y me siento un privilegiado, por que creo que en el Rímac, en esos años no había colegio mejor...
Luego recuerdo la secundaria, que en realidad solo fueron dos años para mi en el SantoTo, por que mi papá tuvo el capricho de matricularme en el Colegio Militar Leoncio Prado, que fue donde finalmente terminé secundaria, aunque frecuentando y extrañando al colegio y a la gente de mi niñez. Incluso cuando acabe Tercer año en el CMLP me prestaron un uniforme y entre a clases todo el día en el Santo Toribio, de verdad ese día no lo olvidare...
Muchos amigos, muchas kermesses, más recuerdos, otra época, diferente administración...carajo, de verdad no espero que esto acabe así...A veces yo mismo me critico por ser excesivamente nostálgico, pero considero que demoler un espacio así en el Rímac seria un pecado y una incivilidad, ya que conozco muy pocos sitios en el distrito que sean tan evocadores como ese cole.
Caso aparte son las fiestas y las palomilladas de esos años...la música de los noventa me agarro ahí, los vendedores de revistitas de fans en la entrada fueron el empujoncito...que hasta ahora tiene viada, en verdad a veces cuando lo recuerdo me parece que le hago mucho favor al cole, pero prefiero recordarlo así...solemne y divertido a la vez, con formación humanista y piadosa, cuan lejos de los actuales colegios-academias que proliferan hoy...esos que creen que el colegio es una mera sucesión de datos para poder ingresar a una universidad y les quitan el pensamiento critico a sus chicos...
De verdad no se si el Santo Toribio sobreviva, y me apena mucho, por que creo que todos tuvimos la culpa. Hasta mi otro colegio el Leoncio Prado me parece más anacrónico, pero supongo que estoy siendo nostálgico de nuevo, en fin...
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